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sábado, 14 de enero de 2017

Me niego a comer animales porque no puedo alimentarme del sufrimiento y la muerte de otras criaturas

"Me niego a comer animales porque no puedo alimentarme del sufrimiento y la muerte de otras criaturas. Me niego a hacerlo, porque yo mismo sufrí de una forma tan dolorosa que puedo sentir el dolor de otros al recordar mis propios sufrimientos."
Edgar Kupfer 
Prisionero del campo de concentración de Dachau, escribió durante su encierro 
y en secreto 'Los animales, mis hermanos'

[ilustración: Jo Frederiks]

martes, 8 de noviembre de 2016

Veganos en Valencia: así comen, así viven. Entrevista

Os comparto una entrevista que nos realizaron a mi pareja y a mi con motivo del Día Mundial del veganismo (pasado martes 1 de noviembre) para la edición digital de Las Provincias.
Fuente original:
Por: Rafa Muñoz | Valencia  

La pasada semana, el 1 de noviembre, se celebró el Día Mundial del Veganismo. Este estilo de vida se basa en una alimentación que excluye la carne, el pescado, los huevos o los productos lácteos. En definitiva, todo alimento que tenga origen animal. Además, es una filosofía que se extiende a otros ámbitos de la vida. Hemos acompañado a una pareja vegana durante una mañana para que nos expliquen cómo viven ellos el veganismo.



“Para nosotros el veganismo, más allá de una simple dieta, es una forma de vida; gracias a tomar conciencia a través del amor y compasión hacia los demás seres, tienes en cuenta tu forma de alimentarte para ejercer el menor daño posible, evitando la explotación animal, y también tu forma de vestir y de relacionarte con el planeta”, explica Javier Torres.
Este valenciano, de 33 años, decidió convertirse en vegano hace cuatro años. Lo hizo junto a su pareja, María Silvestre, que era vegetariana desde que cumplió la mayoría de edad. “Evitamos cualquier producto de origen animal como son las carnes y pescados, los huevos o los lácteos, cualquier producto que haya provocado un sufrimiento animal en su proceso de producción”, destaca Javier.

“No es lo mismo lo que puedes hacer que lo que quieres hacer, y hoy en día existe la posibilidad de poder alimentarte de forma variada y cubriendo cualquier necesidad alimenticia, sin necesidad de consumir productos de origen animal”, asegura.
Realizan la mayoria de sus compras en el Mercado Central y el Mercado de Convento Jerusalén, además de compras específicas en comercios como Fet en L’Horta o Punto Ki. “Nuestra base de alimentación es cereales, legumbres, fruta y verdura, algas y alguna cosa específica en un momento determinado, por lo que la mayoría de cosas las encontramos en mercados convencionales”, señala Torres. “Ser vegano no conlleva tener que gastar más en tus compras ni tener que rebuscar productos diversos para complementar tu alimentación”, añade.
Una vez en casa, María se dispone a preparar la comida para la familia que completa su hija Jade, de dos años y medio. El menú consta de una paella de verduras que incluye arroz integral, zanahoria, tomate, guisantes, brócoli, champiñones y algas.
“Contrariamente a lo que se piensa, se puede ser vegano y no consumir productos ecológicos; muchos veganos, a veces, hacen su transición al veganismo, pero no comen adecuadamente, y hace falta un aprendizaje, porque es importante alimentarse saludablemente, notar que los alimentos nos nutren y que hacen que nuestro cuerpo sonría”, explica María.
Javier y María decidieron convertirse en veganos ya siendo adultos, sin embargo están criando a su hija pequeña dentro de ese estilo de vida. “Hemos intentado alimentarle de la misma manera que nosotros mismos, pero adaptándolo a sus necesidades; no va a tomar ciertos alimentos de sabor fuerte, o demasiado salados; a día de hoy es una niña muy sana”, asegura María.
En el futuro, cuando la pequeña Jade se convierta en una mujercita, será ella quien decida qué comer y cómo. “Nosotros le explicaremos por qué hacemos una alimentación vegana, y será decisión suya si quiere continuar así; nosotros decidimos libremente en su momento, y será ella quien decida”, concluye María.

viernes, 13 de julio de 2012

Reiki. Un aliado en la lucha contra el cáncer


Reiki. Un aliado en la lucha contra el cáncer
Publicado en D`Latinos Magazine, octubre 2011

Por María Silvestre Marco (Atmananda Devi Kaur)
Maestra Reiki Usui Shiki Ryôhô
Profesora de Yoga Integral, Naad Yoga y meditación
La salud del Ser Humano depende de un frágil equilibrio de las diferentes estructuras que lo conforman, es decir, del sistema físico (musculo-esquelético, cardio-circulatorio, respiratorio, nervioso, etc.) y el psicológico o mental. Pero también existe un sistema sutil, de carácter energético o áurico, no orgánico, del cual las tradiciones orientales han dado enorme importancia y estudio a la hora de entender las causas profundas de las enfermedades así como el tratamiento de las mismas, trabajando holística e integralmente la salud.


En el mundo actual, la medicina ha alcanzado grandes logros que en el pasado jamás se hubiesen podido siquiera imaginar, sobre todo en el área de la cirugía y en la farmacología: transplantes de órganos, curación de enfermedades que hasta hace apenas unas décadas eran mortales como el cáncer, vacunas y erradicación de ciertas enfermedades, mejora de la calidad de vida de los pacientes y también avances en el ámbito de la psicología y la psiquiatría. Sin embargo, si la medicina ha alcanzado tales logros ¿cómo es que sigue existiendo la enfermedad? Los hospitales del mundo siguen estando llenos y se han incrementado los casos de ciertas enfermedades que según los expertos parecen estar ligadas al estilo de vida actual, como la depresión, las alergias y especialmente el cáncer, que cada vez lo padecen personas más jóvenes.


La vejez es propia de todo ser vivo, es un hecho inevitable y connatural. No así la enfermedad. Hipócrates (c. 460 a. C.) enseñaba que la enfermedad es un «desorden de la justeza del cosmos», pues si entendemos que cada uno de nosotros forma parte de un Todo en equilibrio, cuando una de las partes comienza a fallar, se desencadena una desarmonía progresiva en el resto dando lugar a la enfermedad. ¿Pero cómo comienza a producirse ese «desorden»? Todos los desequilibrios que se producen en nuestro sistema físico: órganos enfermos, lesiones óseas, trastornos mentales… tienen su reflejo directo en un desequilibrio del cuerpo sutil energético. Por naturaleza, el ser humano está dotado de mecanismos de defensa y de regeneración para recuperarnos de tales desequilibrios que se producen en cuerpo y mente y volver a crear una armonía.


A lo largo de la historia han habido grandes sanadores de cuerpo y alma como Buda o Jesucristo. En la búsqueda por conocer los secretos de la sanación, el japonés Mikao Usui (finales del s. XIX, principios del XX) redescubrió la sanación energética a través de las manos, que hoy conocemos como Reiki. Esta técnica de sanación natural no utiliza medicinas, sino que se sirve de las manos del terapeuta que al colocarlas sobre zonas concretas del cuerpo del paciente, canaliza la Energía Vital Universal, de la que estamos constituidos todos los seres, armonizando y sanando al paciente. El Reiki ayuda a sanar a nivel físico, mental, energético y espiritual, de manera que se tratan en profundidad las causas del desequilibrio que ha creado la enfermedad. Es una técnica completamente inocua y es un complemento ideal junto a otras terapias naturales y médicas, pues favorece los efectos de los fármacos y reduce sus efectos secundarios. No son pocos los hospitales de todo el mundo que han comenzado a aplicar esta terapia entre sus pacientes, especialmente en las unidades ontológicas, pues los resultado en el tratamiento contra el cáncer son notables, ya que al combinar la quimioterapia y radio con el reiki, los efectos nocivos de tales terapias se reducen, los pacientes elevan sus defensas, los dolores disminuyen, se reduce en multitud de casos el tamaño de los tumores, la recuperación es más rápida, se siente mucho más animados, serenos y relajados.


El Reiki, no es un sustituto de la medicina tradicional ni está en contraposición a ella, pero la combinación de ambas supone una transformación en la manera de sobrellevar la enfermedad en tales pacientes, pues les reequilibrará desde el plano físico al energético a largo, corto y medio plazo aportándoles fortaleza y conciencia sobre los factores y formas vitales que han contribuido al desarrollo del cáncer, y así evitar futuras reproducciones del mismo.


Pero no debemos de olvidarnos, que está en nuestras manos buscar un estilo de vida armónico con los ciclos de la naturaleza, disminuyendo de esa manera nuestros niveles de estrés y proporcionándonos un pensamiento más positivo. La mayor fuente de salud, se encuentra en la actitud optimista que tengamos frente a la vida, por lo que a menudo, un sencillo cambio de hábitos como realizar deporte, alimentarnos equilibradamente, yoga, meditar y porqué no, recibir reiki o incluso aprender esta sencilla terapia… producen en nuestra salud unos cambios extraordinarios y favorece la sanación sin recurrir necesariamente a los fármacos.

sábado, 22 de marzo de 2008

La comida preparada con mucho Amor

Hace ya catorce años que comencé a transformar mi alimentación hacia la dieta vegetariana, y recuerdo que "devoraba", todo tipo de libros de vegetarianismo, naturismo, macrobiótica, etc... En ellos se hablaba de la importancia de comer conscientemente y disfrutando, entre otras cosas.

Recientemente, he vuelto a leer sobre esta cuestión. Sobre la importancia de que incluso una sencilla comida debería estar bien presentada, tomada en una ambiente acogedor y tranquilo, ya que si no fuese así, el alimento, por muy sano que fuese, al ser servido con envidia u hostilidad al cuerpo no le serviría. Y tan importante es el cómo se come, como el cómo se cocina. No nos damos cuenta pero aquello que pensamos cuando cocinamos se une a la alquimia de la cocina, por eso es tan importante proyectar en los alimentos pensamientos positivos y amorosos.

Al respecto me gustaría contar un cuento indio que dice:

Una vez, había una pareja que no tenía niños y que tenía muchos deseos de tener uno. Oraron al Dios Shiva, y finalmente su deseo fue concedido. Pero existía una condición: su hijo no viviría más allá de su cumpleaños número 25. Incluso así, la pareja era muy feliz. Su hijo creció siendo sano, bien educado e inteligente y pronto llegó el momento de casarlo. Su padre se tomó considerable trabajo para encontrarle novia adecuada. Finalmente encontró la hija de una familia muy devota y sintiéndose satisfecho hizo todos los arreglos para la boda.

Al principio la madre del joven objetó que sería malo casarlo con una mujer que tendría que enviudar tan pronto, pero su padre insistió que no existiría miseria en la vida de esa pareja.

Los jóvenes se casaron y pasaron los años. A medida que el joven se aproximaba a los 25 años de edad su madre comenzó a llenarse de miedo y tristeza, pero su padre de alguna manera se mantenía calmado. El temido día llegó y pasó sin incidentes y luego el siguiente día y luego el siguiente. La madre del joven se calmó pero estaba perpleja, ¿cómo podría ser? El mismo Dios Shiva había fijado la fecha. El padre viendo a su esposa perturbada por los eventos, sugirió que fueran a la casa de su hijo donde encontrarían la respuesta.

Llegaron antes de la salida del sol y se ubicaron fuera, frente a la ventana donde la tenue luz de una pequeña cocina, y pudieron ver a la joven nuera preparando el desayuno para su hijo. Oservaron como ella batía la leche fresca para preparar la mantequilla , y con cada movimiento, del batido, ella cantaba: ¡Shiva! Luego, ubicada la mantequilla en una fuente sobre la cocina para hacer ghee y al remover la mantequilla que se derretía, ella cantaba: ¡Shiva!¡Shiva! Así mismo mientras picaba las cebollas y el ajo fresco, el nombre de su Maestro del Cielo estaba en sus labios. Y así cuando ella colocaba los condimentos dentro de la masa para la paratha, su clara y dulce voz cantaba con añoranza: ¡Shiva!¡Shiva!

Tiempo después, la sencilla comida en la que ella había estado trabajando varias horas, la sirvió a su esposo. Él la comió con gran apetito y luego se fue al trabajo. Al volver a casa los padres, la mujer le dijo al esposo "fue lindo ver a nuestra nuera sirviendo a su esposo con tal devoción, pero todavía no entiendo porqué él está aún vivo". Él replicó: "querida, es cierto que el Señor Shiva decretó que la vida de nuestro hijo iba a ser corta pero incluso el Señor Shiva debe atender los rezos de sus devotos. Tu viste la forma en que esa mujer rezaba al Señor Shiva al preparar la comida. Cada día la muerte, está esperando para llevarse a nuestro hijo y cada día el come esa comida y la muerte debe mantenerse fuera. Mientras ellos continúen con esta rutina, nuestro hijo no puede morir".

* * *

Por ello, preparemos nuestro a alimentos con devoción, con alegría, infundiéndoles espíritu, y llegado el momento de tomarlos, detengámonos unos instantes. Estos instantes también forman parte de nuestra sadhana diaria, de nuestra práctica espiritual como yoguis.Cada religión tiene una oración para rezar antes de comer, pero aunque no se sea religioso o que no tenga concepto de Dios o de Ser Supremo, podemos sentirnos agradecidos, a la tierra, a la gente que ha trabajado esa tierra para que crezcan sus frutos, al sol, al agua, al universo, que nos da cada día nuestra existencia.