Mostrando entradas con la etiqueta Fallas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fallas. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de marzo de 2018

Desde ese lugar

Valencia, domingo 18 de marzo de 2018
En plenas Fallas de Valencia

Sat Nam,
¿desde dónde lees ésto? Te cuento desde qué lugar físico lo escribo yo. Desde el mismo barrio del Carmen, en casa. En las calles, los visitantes a las fallas del barrio, las tracas, el sonido de la verbena toda la tarde y lo que le queda. Tal vez podrías pensar: ¡ uff demasiado ruido, yo me largo! Y es cierto. Qué agradable sería poder hacer estos días una escapadita al campo y aprovechar la vibración de la naturaleza que siempre nutre nuestra calma interior. Pero ésto no siempre es posible. ¿Qué hacer pues? Hace tiempo que decidí no luchar, no enfrentarme. No puedo ganar esta batalla, por que además no necesito ganarla. ¿Entonces, me uno a ello? Nooo, elijo dónde pongo mi atención. Hace años, escuché una charla del maestro Dhiravamsan, y nos recordaba la gran enseñanza que dice "allí donde pones tu atención, pones tu amor". Yo siento que mi atención se ha enfocado en ese espacio interior en el que mis oidos, mi mirada y mis actos se dirigen "selectivamente". Soy consciente de que hay ruido. Pero "no es mi ruido", ni me petenece. No los voy ha utilizar como excusa para estar molesta, enfadada o dispersa. Puedes estar en el lugar más idílico del mundo y tu mente estar perdida en 1100 cosas o sentirte triste. Elijo poner mi amor en estar donde estoy y en mi Ser. Ese es el verdadero lugar desde el que te escribo.

La imagen puede contener: una o varias personas y primer plano
 

martes, 7 de marzo de 2017

Marzo en Valencia

Cuando las Fallas me causaban gran alegría
Sat Nam,
mes de marzo y para los que vivimos en Valencia, este mes no significa que tenemos la primavera cercana, que sin duda lo está, sino que las Fallas lo impregnan todo. Hay
quien huye de Valencia, hay quien las ama y disfruta con el espíritu fallero, hay quien las sufre y no puede "huir" de la ciudad, hay quien simplemente sigue adelante "a pesar de" las Fallas. ¡Me gustaría decir que soy de la primera opción! pero lo cierto es que desde que nací, excepto un año en el que viví en el extranjero, el resto de Fallas las he vivido, disfrutado, sufrido, y vuelto a sufrir año tras año, es decir, opción tercera y cuarta.  ¿Cómo puede ser que esta festividad popular, genere tantas y diversas reacciones no sólo entre una persona y otra, sino en una misma persona? Por que la festividad es la misma, la música, los petardos, la masa humana, la suciedad, los olores, las calles cortadas, las molestias derivadas de ésta ecuación, siempre han sido las mismas... Por que yo no soy la misma.  Yo soy cada día nueva, mis emociones, intereses, y estados de ánimo son nuevos y diferente, sólo en apariencia es lo mismo. Y lo que hoy me agrada, creo o pienso, puede que no sea de mi gusto mañana ni opine igual. Puedo "sufrir", "huir", "evadirme", o ¿puedo VIVIR las Fallas, no desde el espíritu fallero si no lo comparto, sino durante esos días observar, oler, andar, escuchar, tal vez incluso "disfrutar" del bullicio, y a veces, a menudo la falta de civismo que produce el encuentro de tanta humanidad en unos días de "todo se puede", sin opinar, sin fragmentar mi mente en agrado o disgusto, alegría o enfado? ¿Puedo? ¿Quiero pensar que sí? Y quiero aprender de la sabiduría de mi hija, que se sorprende y alegra al ver los trajes de las falleras, los petardos a los que no teme, los colores y formas de las propias fallas, iluminación de las calles y por qué no caer en la tentación (sólo por Fallas) de comer algunos churros o bunyols de carabassa.  Buen mes de marzo, que sigáis viviendo y siendo.