Dice el dicho popular (y yo lo escuchaba en boca de mi abuela), "no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia". Y no me había parado a pensar sobre su aplicación emocional/espiritual en el mismo hasta que durante una reciente clase de yoga integral, cuando hablábamos sobre el encrispamiento emocional y la ira que estamos viviendo en nuestros días y cómo a través del yoga y la meditación, podemos encontrar herramientas que sofoquen ese fuego violento que nos arrasa a todos y a todos. Más información no significa más informados, ni nos dota de una opinión objetiva y constructiva de la realidad. Por el contrario, nos ofusca y transforma la vibración repleta de inocencia y generosidad con la que venimos de origen, de fábrica.
"No es más (..,), sino el que menos se ensucia"... ¿Porqué nos permitimos enlodazarnos hasta las orejas? Salimos de la clase de yoga con pensamientos positivos o en todo caso "neutrales", para que al llegar a casa nos sentemos frente a la TV, o los debates repletos de insultos o mentiras, o a soltar barbaridades por what's app, o a leerlas de aquellos que no se han enterado que las redes sociales sirven para muchas más cosas que para vomitar su frustración y odio por todos y todo aquello/os que no sean de su misma razón.
No, el Yoga no se acaba al salir de la sala, ¡empieza!, empieza por no dejar contaminar nuestra poderosa, expansida y luminosa vibración, y desde ahí, demostrar que el mundo puedes ser diferente, que podemos actuar y pensar desde el respeto y la ecuanimidad.
Que lo que tu mente piensa, se transforme en mensaje de unidad, si no.... no malgastes esa energía ni materialices tus pensamientos en palabras y acciones en aquello que causa sufrimiento. Todos tenemos que aprender. Feliz "veroño" :P
Mostrando entradas con la etiqueta karma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta karma. Mostrar todas las entradas
miércoles, 18 de octubre de 2017
Dice el dicho...
Palabras Clave
amor,
compasión,
Conciencia,
dharma,
dhyana,
Ego,
energía,
Espiritualidad,
inocencia,
integral,
karma,
meditacion,
mente,
percepción,
perdón,
Ser,
vida,
yoga
martes, 23 de septiembre de 2008
Dios no juega a los dados
Cada día, soy más consciente de la certeza que hay en la afirmación de Einstein: "Dios no juega a los dados". No existe lo azaroso, todo tiene unas reglas internas que sólo en algunos casos la ciencia y la razón a través de la mente humana puede descubrir y racionalizar, convertir en teoría, experimentar y demostrar, pero si vamos más allá de la mente limitada, a través de la milenaria herramienta que es la meditación como medio (ni mucho menos el único) de autorrealización, para desarrollar nuestra intuición, conectarnos con nuestro Yo Superior, Dios (y no seamos limitados: D-I-OS, es mucho más que una palabra de cuatro letras, pero cada uno lo llama y expresa desde su propia sensibilidad y experiencia), nos damos cuenta de que el curso de nuestra vida está dominado por una fuerza-conciencia que está más allá de nuestra voluntad, e incluso de nuestras acciones. Cierto es que nuestras acciones tienen una reacción (ley kármica), pero incluso así, hay elementos que se nos e
scapan... Juzgamos, y opinamos compulsivamente desde nuestra mente limitada los acontecimientos de nuestra vida: "esto es justo, esto injusto", "no debería ser así", etc... en definitiva lo que consideramos bueno o malo, lo que nos gusta y disgusta... Dualizamos las cosas por que es lo más sencillo para mente. De manera que aquello que no concuerda con las leyes o reglas que estipula nuestra razón, entra en lo azaroso. Hacemos de nuestra ignorancia (nuestra limitación como seres materiales) un estandarte de sabiduría. ¿Pero qué sabemos nosotros realmente de lo que es conveniente en nuestras vidas?
scapan... Juzgamos, y opinamos compulsivamente desde nuestra mente limitada los acontecimientos de nuestra vida: "esto es justo, esto injusto", "no debería ser así", etc... en definitiva lo que consideramos bueno o malo, lo que nos gusta y disgusta... Dualizamos las cosas por que es lo más sencillo para mente. De manera que aquello que no concuerda con las leyes o reglas que estipula nuestra razón, entra en lo azaroso. Hacemos de nuestra ignorancia (nuestra limitación como seres materiales) un estandarte de sabiduría. ¿Pero qué sabemos nosotros realmente de lo que es conveniente en nuestras vidas?
¿Cómo podemos comprender el funcionamiento del Universo, y
entender la afirmación de Einstein? Swami Sivananda, uno de los grandes yoguis del s. XX decía lo siguiente: "La piedra yace, la planta respira, el animal se mueve, el hombre piensa y el sabio intuye". De nuevo "la intuición" como base para el siguiente escalón del desarrollo humano. Con la intuición no hay preguntas que formular, sólo se obtienen respuestas, certezas. Empiezas a "dejar hacer" al Universo y te sorprendes de "su" inteligencia. Te abandonas y confías. Eso no significa que "no hagas nada", significa que ya no impones tus limitaciones (tu mente) a tu vida, que ya no "interpretas" todo según tus condicionamientos y prisiones interiores, que observas la vida "tal cual es", "tal cual ocurre" e intervienes desde la sabiduría, desde la intuición, esa es la verdadera libertad.
entender la afirmación de Einstein? Swami Sivananda, uno de los grandes yoguis del s. XX decía lo siguiente: "La piedra yace, la planta respira, el animal se mueve, el hombre piensa y el sabio intuye". De nuevo "la intuición" como base para el siguiente escalón del desarrollo humano. Con la intuición no hay preguntas que formular, sólo se obtienen respuestas, certezas. Empiezas a "dejar hacer" al Universo y te sorprendes de "su" inteligencia. Te abandonas y confías. Eso no significa que "no hagas nada", significa que ya no impones tus limitaciones (tu mente) a tu vida, que ya no "interpretas" todo según tus condicionamientos y prisiones interiores, que observas la vida "tal cual es", "tal cual ocurre" e intervienes desde la sabiduría, desde la intuición, esa es la verdadera libertad.
¿Cómo puedes saber que "eso" que te parece mal en tu vida, que te contraría, no es un camino para algo mejor que vendrá después? Aprovecha las dificultades como una enseñanza, no las juzques, no te enfades (se que es difícil, pero intenta actuar desde más allá del Ego), no desperdicies energía innecesariamente; "Consume la misma energía ser radiante, ser divino, ser digno, ser santo, ser saludable y ser feliz, como la consume ser negativo y estar deprimido", decía Yogi Bhajan. Observa el Aquí y Ahora y comprenderás el magnífico puzzle que se construye bajo tus pies.
SAT NAM
Palabras Clave
Dios,
Ego,
Einstein,
karma,
meditación,
Swami Sivananda,
Yogi Bhajan
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
