
En los días previos a su muerte, ella estaba entubada y sedada y el reiki era el medio de transmitirnos, de comunicarnos, de sanarnos, de acompañarnos mútuamente, ella en su proceso hasta que su cuerpo físico cesara finalmente y nosotros para desligarnos de ella, de su presencia física, de su presencia como madre, como ser individual. Nosotros al estar todavía atrapados en nuestro vehículo de carne, nos resulta muy dificil, tomar consciencia de el estado energético, pero el reiki es una puerta a esa dimensión que actúa en todos los niveles de existencia, y que emanan, de lo único que es y existe, que es Dios.
La muerte es extremadamente bella si la contemplamos a través de la experiencia trascendente del Ser que mora en cada uno de nosotros, es un viaje hacia la inmortalidad y el reiki un telegrama que nos llega en cada instante y nos reafirma que esto es así, intemporal (sin espacio/tiempo), liberador y eterno.
Sobre estos temas, el cómo acompañar a los moribundos, etc... aconsejo la obra de KÜBLER-ROSS, Elisabeth. La muerte un amanecer y sus libros sobre las "experiencias cercanas a la muerte".
tienes mucho potencial...me sigues?
ResponderEliminarLa foto pertenece al libro manos que curan de Barbara Ann Brennan. No recuerdo que estuviera vinculada con la muerte. Si no recuerdo mal es una terapia para curar el alma que Barbara usa con ayuda de los guías, uno de ellos Heoeyan o algo así. Vale la pena el libro. Está disponible en internet.
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